23 de mayo de 2012

El mundo, un gigantesco basurero

A veces veo el mundo como un inmenso contenedor de basuras, con ríos convertidos en inmensos colectores de aguas sucias y contaminadas y campos sepultados por escombros y basura.

Y no hace falta viajar a países en vías de desarrollo o a focos de marginalidad o pobreza de nuestras ciudades. En cualquier lugar hay basura. Sillas, sillones, tresillos, butacas, mecedoras, descalzadoras –como canta la cinta del tapicero-. También lavadoras, frigoríficos, sanitarios, neumáticos, chatarra… Una larga lista de todo lo imaginable, a la vista de todos, en cualquier sitio, a cualquier hora.

Todo surge después de dar varios paseos por los alrededores de la ciudad donde vivo, Badajoz, donde casi todo está cuajado de campos convertidos en escombreras. Cualquier punto de esparcimiento natural de los alrededores de Badajoz, en particular el río Guadiana, muestra cómo se comporta una parte de sus ciudadanos. Y lo siento, pero lamentablemente y por lo general TODO está lleno de basuras y no parece cosa de unos cuantos. De nada parecen servir las costosas campañas de limpieza, las llamadas que apelan a la conciencia de las personas y el acondicionamiento de zonas de esparcimiento si vivimos en una sociedad donde una parte no está preparada para ello.

No soy optimista, no veo una verdadera conciencia de cambio. Hay demasiados ejemplos que me hacen pensar de esta manera. También hablo de la falta de respeto y solidaridad con el resto de ciudadanos que sí dan sobradas muestras de civismo, como el fenómeno del botellón, que allí donde llega genera la más notable muestra de desprecio por los espacios de convivencia ciudadana.

Sinceramente, no comprendo las basuras en el campo, dejadas allí precisamente por quienes acuden atraídos para disfrutar de la naturaleza, cada uno a su manera: pescadores, cazadores, romeros, “domingueros” –dicho con todo el cariño-…

Y ya, no hay que generalizar pero, por lo general, en todos los lugares donde va la gente hay basuras que, curiosamente, nadie tira, siempre están ahí cuando uno llega. Parece una enfermedad incurable, con tintes de verdadera epidemia y sin solución aparente a corto plazo.

No se me ha ocurrido nada mejor que representar cómo veo el mundo. Y lo hago expresándolo de la mejor manera que sé hacerlo: con una fotografía.





Os dejará sin palabras:




17 de mayo de 2012

Los Pajares de Santibáñez el Alto, Lugar de Interés Etnológico. Sierra de Gata (Extremadura, España)

Es uno de los poquísimos conjuntos arquitectónicos populares de carácter agrícola y ganadero que se conservan de manera íntegra hoy en día en ExtremaduraDeclarado Bien de Interés Cultural en octubre de 2010, con la categoría de Lugar de Interés Etnológico, este interesante barrio ganadero de los Pajares, también conocido como Barrio de La Calzada, se sitúa a los pies del pueblo serragatino de Santibáñez el Alto


SANTIBÁÑEZ EL ALTO, UNA ATALAYA DE LA SIERRA DE GATA
Santibáñez es un pueblo encaramado en la cumbre de la Sierra de San Martín, en las estribaciones meridionales de la cacereña Sierra de Gata. Sus orígenes están vinculados a los de su castillo árabe. Merece la pena disfrutar de las vistas extraordinarias que domina esta imponente atalaya que se asoma a los pajares sobre laderas abruptas, entre berrocales de granito, robles e impenetrables retamares. Hacia el norte, nuestra vista remonta el valle del Árrago y se cierra con las cumbres montañosas de la Sierra de Gata; hacia el sur, el cercano embalse de Borbollón destaca a caballo entre los llanos adehesados y las fértiles vegas del río Alagón.

Santibáñez el Alto. Vista desde el sur de la Sierra de San Martín








LOS PAJARES, POBLADO GANADERO
Los Pajares de Santibáñez, muestran perfectamente cómo debieron ser -y cómo siguen siendo-, las formas de vida tradicional porque, aunque mucho han cambiado las cosas, sigue siendo un lugar en uso, un paraje que cuenta con la presencia viva del hombre y donde, hasta tiempos recientes, aún dormían algunos pastores.

Los pajares forman un conjunto de más de cien construcciones de granito, la mayoría abandonadas, dedicadas a establos, cuartos de aperos y pajares. Ocupan una superficie de unas 27 hectáreas en mitad de un paisaje afable rico en manantiales, fuentes y abrevaderos, sobre un suelo fértil de dehesas, prados y acebuches centenarios donde pastan vacas y caballos.

Caballos y vacas pastan en los prados frescos de La Calzada

Corrales, tapias, pajares, cuartos de aperos...
Abigarramiento de pajares formando pequeñas aldeas

En definitiva, un lugar extraordinario, tranquilo y recogido, de gran atractivo turístico, que nos traslada a otros tiempos y donde se combinan de manera muy armoniosa paisajes naturales y culturales, consecuencia estos últimos de la acción modeladora del hombre a través de sus modos de vida más ancestrales.

Dedicado a la memoria de Ignacio Márquez y María Jesús Guerrero


UBICACIÓN Y ACCESOS
El barrio agroganadero de “Los Pajares” o de “La Calzada” se ubica en la comarca de la Sierra de Gata, en el término municipal de Santibáñez el Alto (Cáceres), a una distancia aproximada de 1,5 km, del núcleo urbano y hacia el sur a 2,5 km del embalse Borbollón. Se accede al Barrio por una pista, parcialmente cementada, desde la carretera C-513 (EX-205-Moraleja)





MÁS INFORMACIÓN
Puedes encontrar más información en los siguientes enlaces:

3 de mayo de 2012

Ciudad-dormida, camino del #TBMGredos. Travel Bloggers Meeting 2.012: la conversación viajera se da cita en la Sierra de Gredos

Ciudad-dormida participará en "la conversación viajera" con la presentación de una breve charla que lleva por título "Turismo y despoblamiento del mundo rural", una visión muy personal -y sentida- de la realidad de muchas comarcas rurales españolas que sufren un proceso irreversible de decadencia, que se manifiesta con el abandono de los paisajes rurales y el envejecimiento de su población. De los efectos que este abandono tiene sobre la conservación de los paisajes naturales y culturales, de sus efectos sobre el empobrecimiento o la pérdida irrecuperable del patrimonio cultural en todas sus manifestaciones y, en definitiva, de su efecto sobre las posibilidades de desarrollo turístico de muchas comarcas rurales con gran potencial turístico, tratará mi intervención. 

A mi modo de ver, algo está fallando cuando sabemos más de los leones africanos que de nuestro amenazado lince ibérico. Creo, sinceramente, que hay que acercarse mucho más al mundo rural, no sólo para reencontrarnos con valores que el desarrollo ha expulsado de nuestras formas de vida cotidiana, sino por razones de solidaridad, de pura supervivencia de esos modos de vida tradicional que generan la diversidad cultural y paisajística que tanto nos cautiva, de la supervivencia de los productos naturales y la gastronomía de calidad... Estoy hablando, nada menos, de las raíces de donde venimos, de lo que somos. 



Si te resulta interesante, puedes seguir este gran evento por Twitter a través del hashtag: #TBMGredos. También puedes consultar todo lo relacionado con esta iniciativa en la web oficial del Travel Bloggers Meeting.



28 de abril de 2012

Festival de los Patios de Córdoba, primavera en las casas de Andalucía. Córdoba (Andalucía, España) / The Patio Festival, Córdoba (Andalusia, Spain)

El Festival de los patios cordobeses es una conocida Fiesta de Interés Turístico NacionalLlega la primavera y con ella la alegría de la flores, donde la belleza de sus formas, los aromas y el colorido se desparraman por callejuelas laberínticas y, por supuesto, los patios, el verdadero corazón de las casas tradicionales cordobesas. Una fiesta extraordinaria, única, que aspira a convertirse en Patrimonio Intangible de la Humanidad de la UNESCO.

Durante dos semanas de principios del mes de mayo, los vecinos de los barrios más populares de Córdoba abren gratuitamente al público sus patios. Una ocasión única pues durante el resto del año no todos son visitables y tenemos que contentarnos con verlos (con asombroso, interés y sana envidia -por qué no decirlo-) desde las rejas de la puerta. Sin duda alguna, el atardecer es el mejor momento para la visita, cuando se potencia la fragancia de las flores, principalmente del jazmín y el azahar. Petunias, claveles y otras especies de plantas, rivalizan con la verdadera reina de las flores cordobesas: el geranio, en sus múltiples variedades, formas y colores: "gitanillas", "manolas", "pelargonios"...

Patio de Córdoba
Marroquíes, nº 6
Arquitectura antigua

10 de Mayo de 2011
Patio de Córdoba
Marroquíes, nº 6
Arquitectura antigua

10 de Mayo de 2011
Patio de Córdoba
Arquitectura antigua

10 de Mayo de 2011


Santa Marina, San Andrés, San Lorenzo y San Basilio, Alcázar Viejo, Judería...son algunos de los barrios que esconden patios sorprendentes tras las fachadas encaladas de sus casas, verdaderos jardines construidos sobre arriates y miles de macetas que cubren paredes, zócalos y rincones.

Anualmente, los patios que participan en el festival (unos 50 aproximadamente) compiten unos con otros en belleza, tanto patios de arquitectura antigua como patios de reciente construcción. Fuentes, pozos de agua fresca y suelos empedrados no suelen faltar en ninguno de ellos. Algunos parecen incluso verdaderos museos etnográficos, por la profusión de elementos decorativos que formaron parte de la vida tradicional cordobesa. 

Cuando falta la lluvia no puedo imaginarme el trabajo diario que supone regar cada maceta con una herramienta que no ha cambiado desde hace décadas: la caña y la lata. Una a una, con paciencia infinita, se riega cada una de las cientos de macetas que decoran algunos patios.


Patio Martín de Roa, nº 9
Arquitectura antigua

9 de Mayo de 2011
Patio San Basilio, nº 50
Asociación de Patios
Arquitectura antigua

9 de Mayo de 2011


UN POCO DE HISTORIA
Esta bella tradición se remonta nada menos que al año 1918, cuando se organizó el primer festival. La fiesta fue interrumpida durante la Guerra Civil española, para volver a resurgir con fuerza en los años 50 hasta nuestros días.

NO SÓLO PATIOS
Simultáneamente al concurso de patios, se celebra el concurso popular de rejas y balcones. Las ventanas enrejadas y las balconadas aparecen cuajadas de flores, auténticos jardines colgantes que nos obligan a levantar la mirada mientras paseamos por estrechas callejuelas de fuerte sabor popular.

Reflejo del cariño que sienten los cordobeses por sus tradiciones, os copio este texto anónimo que tomé prestado de uno de sus patios:
Era entonces cuando el tiempo tenía otra dimensión.
Cuando los cepillos eran escobones para barrer entre las piedras, 
mientras el cocido hervía en una olla al fuego lento del carbón.
Cuando se cuidaba de las plantas como de los hijos, día a día,
y la caña con la lata era una herramienta imprescindible.
Era entonces cuando se encalaba después de apagar la cal.
Con escobillas, no con rulos.
Cuando el riego era un rito y no una tarea.
Cuando las disputas se desarrollaban en el patio y no por el móvil.
Cuando las alegrías eran compartidas, pues nadie podía vivir aislado.
Era ese tiempo de cuando el agua se sacaba del pozo, pura y fresca,
o se cogía de las fuentes más cercanas, no del grifo monomando.
No existían los viveros, ni el riego por goteo,
ni los abonos químicos, ni el compost.
Era en ese tiempo, cuando todo crecía por la misma naturaleza
y con el mimo y el cariño que se refleja en cada planta.
Fue ese tiempo de quienes fueron...
y que nos legaron esta hermosa tradición
a quienes somos


Córdoba, la primavera en sus calles


Puedes encontrar más información en los siguientes enlaces:


FESTIVAL PATIOS DE CÓRDOBA 2012
ASOCIACIONES
OFICINA TURISMO / OTROS

22 de abril de 2012

La fragilidad del Patrimonio Geológico. El caso de las crucianas del Geositio "Sierra de La Madrila" (Cañamero, Cáceres). Geoparque Villuercas, Ibores, Jara / Geopark (Spain)

Existe la creencia generalizada de que la vida animal y vegetal resulta siempre más vulnerable a los cambios o las agresiones que las formaciones rocosas. Las montañas y las rocas parecen indestructibles y creemos que seguirán inalterables durante miles de años como lo han hecho desde que el hombre poblara estas tierras hasta nuestros tiempos. Sin embargo, la naturaleza biológica es flexible y casi siempre tiene una cierta capacidad para adaptarse a los cambios, mientras que muchos elementos de la geología no pueden acomodarse a cambios o agresiones.

La pérdida de especies de animales y plantas, así como la degradación de los paisajes generaron hace ya varias décadas movimientos de conservación de la naturaleza, y hoy en día son cuestiones por lo general aceptadas en nuestra sociedad. Sin embargo, la geodiversidad es un aspecto relativamente nuevo de la conservación de la naturaleza, a pesar de su extraordinaria importancia como base fundamental y condicionante, no sólo de aspectos biológicos, sino también históricos y culturales, y como fuente de información -única e irrepetible- para reconocer, estudiar e interpretar la historia geológica de la Tierra y su evolución.

En general, sentimos más interés por los seres vivos que por los elementos inertes del medio natural: "lo que un ser vivo es y significa resulta mucho más concreto, intuitivo y fácil de apreciar para el profano, que lo que representa un rasgo geológico –“una roca”-, cuya apreciación y comprensión correcta requiere un mayor grado de abstracción". Diversas razones, como estos condicionantes de tipo emotivo o porque no se ha sabido explicar la geología en un lenguaje "entendible" para el profano, han hecho que el Patrimonio Geológico haya recibido una consideración muy inferior a la de otros tipos de “patrimonio”, tanto en España como en la mayoría de los países.

Todo esto viene a cuento del reciente expolio de crucianas que se produjo en la Sierra de la Madrila (Cañamero), un lugar de interés geológico del Geoparque Villuercas, Ibores, Jara. Allí, unos desaprensivos arrancaron un trozo de lienzo de cuarcitas con crucianas causando un daño irreparable, algo comparable a la destrucción una obra de arte. 


Fotografiando el expolio de crucianas
Geositio Sierra de la Madrila. Cañamero (Cáceres, Extremadura)
Geoparque Villuercas, Ibores, Jara / Villuercas, Ibores, Jara Geopark


























Expolio de crucianas. Detalle
Geositio Sierra de la Madrila. Cañamero (Cáceres, Extremadura)
Geoparque Villuercas, Ibores, Jara / Villuercas, Ibores, Jara Geopark (Extremadura, Spain)

Existe, por tanto, una necesidad urgente de transmitir conciencia del valor de la geología para conservar todos sus elementos, nada menos que las piezas de un gigantesco puzzle que representa la Historia de la Tierra. Habría que repetir machaconamente que la destrucción de la mayoría de los enclaves con valor geológico es irreversible: Son recursos naturales no renovables y lo que se destruye, se pierde para siempre. El hombre no tiene capacidad para repetir los procesos que han durado millones de años y han dado lugar a los elementos geológicos, ni tiene en sus manos la posibilidad de reconstruirlos cuando han sido destruidos.

Crucianas
Geositio Sierra de la Madrila. Cañamero (Cáceres, Extremadura)
Geoparque Villuercas, Ibores, Jara / Villuercas, Ibores, Jara Geopark (Extremadura, Spain)


OTRO PROBLEMA: El COLECCIONISMO Y EL IMPLACABLE "TURISMO HORMIGA"
Imagina por un momento que cada uno de los miles de turistas que visitan anualmente el monasterio de Santa María de Guadalupe se llevase de recuerdo un pequeño fragmento del Monasterio. "No pasa nada, es sólo un trozo pequeño, apenas se notará". Las masas de turistas, como una columna militar de laboriosas hormigas, acabarían desmantelando el monasterio en su totalidad en poco tiempo. Algo parecido sucede con la recogida de fósiles. La recogida sistemática de fósiles, bien en superficie o excavando los yacimientos, acaba esquilmando este patrimonio y su posibilidad de disfrute para el resto de visitantes, degradando y haciendo inservibles los yacimientos a estudiosos e investigadores. Cabría decir que los fósiles cuentan con protección legal, principalmente mediante la Ley de Patrimonio Histórico Español (Ley 16/1985) y otras leyes que la complementan. De todas maneras, resulta evidente que la legislación, por sí sola, no sirve para proteger este patrimonio.

Una última cuestión es que algunas colecciones privadas se proclaman a sí mismas como museos en pequeñas poblaciones. Si somos coherentes y se asume que los recursos paleontológicos forman parte de nuestro patrimonio, de algún modo habría que reguIar esa parte del patrimonio que está en manos privadas, comunicando además adecuadamente a sus visitantes la razón de su existencia y la fragilidad del recurso, entre otras razones para no incentivar el expolio de los yacimientos.


¿QUIERES SABER MÁS?. PROCESO DE FORMACIÓN DE LAS CRUCIANAS 
Con el nombre de crucianas (o bilobites) se conocen las huellas de reptación fosilizadas que los trilobites realizaron sobre los sedimentos y arenas de los primitivos fondos marinos del Paleozoico. El nombre de cruciana alude a la forma del fósil, normalmente un nudo de huellas que serpentean y se cruzan unas con otras.

Trilobites marcando su huella sobre el fondo marino
Dibujo: "Patrimonio Geológico de Extremadura". Fuente: www.extremambiente.es. 
Consejería de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía. Junta de Extremadura.

En realidad, la cruciana es el contramolde de la huella del trilobites, que rellenada de sedimentos y mediante un largo y complejo proceso, se petrifica transformándose en estos conocidos fósiles que hoy día podemos observar en muchos bloques de cuarcitas en pedreras, peñones y cresterías de nuestras sierras paleozoicas.

Detalle de unas crucianas donde se observan las marcas de las pequeñas patas de los trilobites
Geositio Sierra de La Madrila. Cañamero (Cáceres, Extremadura)
Geoparque Villuercas, Ibores, Jara / Villuercas, Ibores, Jara Geopark
Bloque de cuarcita con crucianas
Geoparque de Naturtejo (Portugal) / Naturtejo Geopark


16 de abril de 2012

Declive mundial de los anfibios, silencio en los humedales

Es injusto, muy injusto. Siempre hemos otorgado una connotación negativa a los anfibios: Los hemos acusado de estar en las pócimas de las brujas, de contaminar y “ensapar” las aguas, de ser los causantes de las verrugas, de escupir y ser venenosos… y otros males que sólo tienen cabida en el mayor de los desconocimientos. Mientras al leopardo lo matan por su bella piel, al pobre sapo lo matan sólo por feo. También por creencias infundadas.

Muchos aún no comprenden el papel beneficioso e impagable de los anfibios al alimentarse de insectos y controlar plagas dañinas para el hombre. Sapos y ranas, tritones y salamandras cumplen, reptando y saltando sobre la tierra, el mismo papel que vencejos y golondrinas en el aire.

Ranita meridional (Hyla meridionalis) a contraluz


Lamentablemente, nadie duda ya a estas alturas que los anfibios se encuentran en declive generalizado en todo el mundo. Desde el año 1980 se está registrando un dramático declive en las poblaciones de anfibios de todo el mundo, caracterizado por colapsos en las poblaciones y extinciones masivas localizadas. En el año 1993 las poblaciones de más de 500 especies de ranas y salamandras de los cinco continentes presentaban un descenso de sus poblaciones.

Los anfibios son especies especialmente vulnerables a los cambios ambientales. Sus fases embrionaria, larvaria (renacuajos) y adulta están muy expuestas y desprotegidas, al desarrollar procesos biológicos sensibles, como la metamorfosis o la respiración cutánea, o un intercambio intenso de agua con el ambiente. A eso cabría unirle la escasa capacidad de movimiento de los anfibios, incapaces de buscar mejores condiciones ambientales para su supervivencia.


Apareamiento de Ranita meridional (Hyla meridionalis)
Parque Natural del Río Tajo Internacional
Santiago de Alcántara (Cáceres, Extremadura)


En la actualidad, el declive anfibio está afectando a miles de especies en todo tipo de ecosistemas, por lo que se lo ha catalogado como una de las amenazas más críticas a la biodiversidad mundial.

Los declives y extinciones masivas en las poblaciones de anfibios son un problema global con causas locales complejas entre las que se pueden encontrar:
  • Incrementos en el índices de la radiación ultravioleta (consecuencia de la debilitación de la capa de ozono atmosférico)
  • Nuevos depredadores en los ecosistemas actuales (especies introducidas)
  • Fragmentación y destrucción de los hábitats (desecación de charcas y lagunas, efecto "barrera", atropellos en carretera...)
  • Toxicidad y acidez ambiental (contaminación, lluvia ácida…)
  • Enfermedades emergentes
  • Cambio climático
  • ...

Aunque las causas más frecuentes de este declive son, sin duda, la alteración y destrucción de los hábitats, en los últimos años se ha podido comprobar la gran importancia de las enfermedades emergentes entre los casos más enigmáticos de declives y extinciones de anfibios. Así, nuevos virus específicos de los anfibios y, sobre todo, una nueva especie de hongo quitridio, se han convertido en las amenazas más serias para muchas especies de anfibios en todo el mundo. En España, se produjo el primer caso de quitridiomicosis de Europa, y el alcance real de este problema es aún desconocido. Desgraciadamente, existen pocas medidas posibles para combatir el problema, siendo la única solución evitar su dispersión.

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes) cruzando carretera

A la vista de todo ello, podemos considerar ya a las ranas, sapos, gallipatos, tritones y salamandras que veamos, como verdaderos supervivientes. No puedo imaginarme la charca de una dehesa sin el bullicio alegre de las ranas;  ni la ausencia del potente canto de las ranitas meridionales en las cálidas noches de primavera mientras se aparean sobre el manto blanco de los ranúnculos; ni el monótono canto aflautado del sapo partero, que se deja oir bajo las pizarras con las primeras lluvias de otoño; no puedo imaginarme charcas y charcos de los caminos sin el rosario gelatinoso de las puestas de sapos escuerzos y corredores; ni pilones y abrevaderos de agua cristalina y fresca sin tritones de vientre anaranjado... no puedo imaginar el silencio en los humedales. 


Para saber más: